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Te damos la más cordial bienvenida a esta bitácora, dedicada a la Santísima Virgen María y a Su Divino Hijo Nuestro Señor Jesucristo. Te pedimos que te unas a nuestra cadena de oración permanente, con oraciones, rosarios, misas, meditaciones, ayunos, etc., lo que desees y puedas hacer, por nosotros, por ti y tus necesidades y angustias, y sobre todas las cosas, por la paz del mundo entero y la paz de tu país. Nunca olvidemos dar las gracias a Dios, porque es Él la Fuente Inagotable de todos los milagros...
Los Amigos de la Fundación María Ecuménica
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sábado, junio 13, 2009

Venezuela, República del Santísimo Sacramento


En 1892, Su Excelencia Monseñor Juan Bautista Castro, consagró a Venezuela al Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar, es decir, al Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesuscristo Verdaderamente presente en las especies del pan y el vino consagrados en el sacrificio de la Santa Misa. En estas fechas que se celebran las fiestas y manifestaciones del Corpus Christi en nuestro país, es bueno y pertinente que recordemos y repitamos con fervor esta consagración.

ACTO DE CONSAGRACIÓN DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA AL SANTÍSIMO Y DIVINÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR

Soberano Señor del Universo y Redentor del mundo, clementísimo Jesús, que por un prodigio inenarrable de tu caridad te has quedado entre nosotros en este Sacramento hasta el fin de los siglos; aquí venimos a tus pies a proclamarte solemnemente y a la faz del cielo y de la tierra, nuestro único Rey y Dominador Santísimo, a quien consagramos todos nuestros afectos y servicios, y en quien ponemos todas nuestras esperanzas. Tú eres nuestro Dios, y no tendremos otro alguno delante de Ti. En tus manos ponemos nuestra suerte, y con ella los destinos de nuestra Patria. Mucho te hemos ofendido, y como el hijo pródigo, hemos disipado en los desórdenes tu herencia. Perdónanos, que ya volvemos con espíritu contrito a tu casa y a tus brazos. Recíbenos, Salvador nuestro, y concédenos que venga a nosotros Tu Reino Eucarístico. Levanta bien alto Tu Trono en nuestra república, a fin de que en ella te veas glorificado por singular manera, y sea honra nuestra, de distinción inapreciable, el llamarnos VENEZUELA, LA REPÚBLICA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.
Te entregamos cuanto somos y cuanbto tenemos. Cubre nuestra ofrenda con tu mirada paternal, y hazla aceptable y valiosa en Tu Divina Presencia. Una vez más te pedimos que nos recibas, que no nos deseches, y que este acto de nuestro y de nuestra gratitud sea repetido cada vez con mayor fervor, de generación en generación, mientras Venezuela exista, para que jamás la apartes de Tu Sagrado Corazón. Que así sea para nuestra vida y por toda la eternidad, por los siglos de los siglos. Amén

domingo, octubre 19, 2008

Acudamos a María, Nuestra Señora de Coromoto, en estos momentos...


ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE COROMOTO
CON MOTIVO DE LAS ELECCIONES

¡Oh, Santísima Virgen María de Coromoto, Madre de Misericordia!, confiamos a nuestra amada patria Venezuela a Tu Amoroso cuidado. Madre querida, te suplicamos reclames como tuya esta Tierra de Gracia, para Gloria de Tu Divino Hijo Jesucristo, verdaderamente presente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad en el Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar, a quien Venezuela le ha sido consagrada. Afligidos por los pecados de nuestra nación, clamamos a Ti desde lo más profundo de nuestro corazón, suplicando Tu amparo y protección. Apiádate de nosotros, míranos con misericordia y toca nuestros corazones. Ilumina nuestro entendimiento, ayúdanos a comprender cuan valioso es el don de la vida, y el ejercicio responsable de la libertad humana. Líbranos de todas las falsedades que nos conducen al terrible mal de negar toda vida. Concédele a los habitantes de nuestra nación venezolana la sabiduría, para que reconozcan que Venezuela fue fundada al amparo de la Ley de Dios, y que sólo Él es la Fuente Verdadera de nuestros más preciados derechos: la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Oh, Madre Misericordiosa, infúndenos el valor para rechazar la "cultura de la muerte" y todo camino que niegue a Dios, y muéstranos el camino al Milenio de la Vida. Confiados en tu poderosa intercesión, suplicamos:

Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María de Coromoto!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección e implorado tu socorro, haya sido desamparado, de Ti: Yo pecador, animado con tal confianza, acudo a Ti, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!, a Ti vengo, delante de Ti me presento gimiendo. No desprecies, oh Madre del Verbo Encarnado, mis humildes súplicas; antes bien, óyelas y despáchalas favorablemente. Amén.

Les rogamos mantengan esta petición en oración hasta tanto se resuelva la situación electoral en Venezuela...para la mayor gloria de Dios. ¡Santa María de Coromoto, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros!

Hace unos cuatrocientos años, por las costas griegas, los turcos otomanos avanzaban contra Europa. La poderosa e invencible armada otomana buscaba enfrentar y derrotar la pobre y mal equipada armada cristiana. Sólo unas pocas naves, unos valientes marinos y el Santo Rosario hacían frente a los otomanos por la Europa cristiana. Los cristianos se arrodillaron en oración, invocaron a la Santísima Virgen María y solicitaron su intercesión. Hoy día se considera la victoria milagrosa de las fuerzas cristianas en la Batalla de Lepanto como un momento decisivo en la historia de la civilización occidental.
Hoy nos encontramos frente a un momento decisivo de vida o muerte, el control de las Gobernaciones, Alcaldías y Asambleas Legislativas Regionales por parte del actual Gobierno de Venezuela. Es una guerra entre dos culturas… entre la cultura de la vida y la cultura de la muerte. Nuevamente, nosotros los creyentes aparentamos estar en desventaja. Pero contamos con la verdad. Nos tenemos unos a otros, y más importante aún, contamos con el Santo Rosario. Y, por medio del Santo Rosario, tenemos recurso a la poderosa intercesión de la Reina del Cielo y Patrona de Venezuela. En verdad, jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a Su protección o implorado Su socorro, haya sido por Ella desamparado.
Recemos juntos el Santo Rosario, en este momento histórico, un momento como Lepanto. Un Rosario, dicho individualmente o en grupo, frente al Santísimo, en su oficina o en su hogar. Pida específicamente para que la Luz de Cristo brille nuevamente en nuestra bendita pero afligida nación. Por favor, rece el Rosario y que Dios bendiga a Venezuela.

“Para mí el político ideal es el que se preocupa por el alma – que usted tenga libertad de religión, paz y alegría, trabajo, seguridad y garantías.”
“Ore antes de votar – vote en el nombre de Dios. Ore para que seamos de nuevo una nación bajo Dios. Sea valiente, anuncie a Jesús – dígale al mundo lo maravilloso que es El. ¡Visítelo! Demuéstrelo con su ejemplo. Las palabras no significan mucho, el ejemplo vale por miles de palabras. Yo los amo pero Dios los ama mucho más. No olviden eso.”
Madre Angélica, fundadora del canal EWTN

lunes, marzo 03, 2008

Cadena de Oración por Venezuela: Reza el rosario o 3 Salves

El Domingo 2 de Diciembre, un grupo de católicos venezolanos rezó el Santo Rosario por petición de la Santísima Virgen María en el Vaticano, y en cadena nosotros todos rezamos unidos a ellos en Venezuela a la misma hora, las 3 a.m., hora local de Venezuela


Ella prometió un milagro para Venezuela. ¿Y saben qué? ¡Ella sí lo cumplió!

Ahora, en estos momentos,

Venezuela necesita de tu oración de corazón

¡EL ROSARIO SALVÓ A BRASIL Y A OTROS PAÍSES DEL MUNDO DEL COMUNISMO!
¡CONSAGREMOS A VENEZUELA AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA!

Con ocasión de los hechos recientes ocurridos entre Venezuela, Colombia y Ecuador, los laicos y fieles católicos de Venezuela hacemos la siguiente invitación, de la cual nos hacemos eco:

todos los días a las 12 del mediodía

recemos el Santo Rosario

o 3 Salves

PARA QUE JESUCRISTO REINE EN VENEZUELA Y EN NUESTROS CORAZONES

Invitamos a todos los fieles cristianos, a todo hombre y mujer de buena voluntad a permanacer en Ayuno y Oración

en favor de la paz, la reconciliación y la unión de todos los que vivimos en nuestra querida patria, Venezuela.

Desde donde nos encontremos, como miembros del Cuerpo Místico de Jesús, elevemos juntos nuestras plegarias a Dios y a Nuestra Señora de Coromoto, acompañadas de un voluntario ayuno, para que sea Jesús quien reine en nuestra patria y en nuestros corazones.

"Que todos seamos uno como mi Padre y Yo somos Uno…" (Jn. 17,21)

jueves, noviembre 29, 2007

Plan de paz para Venezuela, y el mundo... (pulsen la imagen)

A raíz del llamado a rezar el Santo Rosario para el día 2 de Diciembre a las 3 de la madrugada, hemos incluso recibido como inspiración e información que antes de dicho día hagamos un ayuno para el 1 de Diciembre, ya que el mismo forma parte de un plan de paz que la Santa Madre de Dios ha dejado para el mundo, y que bien nosotros, en Venezuela, podemos aplicar.

El mensaje que Dios nos envió del cielo, a través de Su Santísima Madre en todas sus apariciones: "Rezad el Rosario todos los días para así obtener la paz del mundo", "Orad mucho y haced penitencia por los pecadores", "No ofendáis más a Dios, pues ya está muy ofendido", resumen el pedido constante para nosotros, un llamado a ser santos y dignos de la Divina Misericordia. Mensaje que busca que manifestemos lo mejor de nosotros, no sólo para Dios, sino para con nuestros semejantes y para nosotros mismos. La Excelsa Madre nos lega un plan de amor y paz que consiste en realizar estas tres acciones: la devoción, la oración y la penitencia a través del ayuno.

La devoción consiste en una entrega más profunda y total a María, como modelo del ser humano que todos podemos llegar a ser. María nos demuestra que Su Camino es la ruta más segura para llegar a Dios. Al ser devotos de María, nos acercamos más a Jesús, Verbo Eterno, Dios y Hombre Verdadero, de manera suave y gentil, y por ende ello crea una corriente de bendiciones de nosotros hacia el Cielo y del Cielo hacia el mundo a través de nosotros.

La oración es el alimento constante del espíritu, un diálogo con Dios. Es un paso que se logra a través del rezo cuidadoso y constante, y que una vez que se aquieta nuestra mente y nuestro corazón, logramos abrirnos al Silencio de Dios, cuyo sonido sostenido penetra en nuestras almas y nos hace receptivos a ese encuentro íntimo, personal y maravilloso con Nuestro Padre Creador, la Fuente que derrama constantemente Vida, Gracia y demás maravillas. El Santo Rosario, por su cualidad meditativa, contemplativa y cristocéntrica, es la oración más recomendada, pues pone el cuerpo, la mente y el corazón centrados en ese diálogo con Dios. También podemos agregar el rezo de los salmos 91, 119 y 23, en ese mismo orden, porque piden la Protección Divina, la Ejecución de Su Ley y la Confianza en DIOS.

La penitencia a través del ayuno no es más que la realización de actos de perdón para con nosotros mismos, para con las personas que hemos ofendido y no les pedimos perdón, para con quienes nos ofendieron y no perdonamos, para con situaciones que nos ofenden sobremanera y nos afectan directa e indirectamente, individual y colectivamente, nacional e internacionalmente. Vienen acompañados con algunos sacrificios, siempre voluntarios, ofreciendo nuestros gustos personales, nuestro tiempo, o cualquier otra cosa nuestra, como regalo para Dios a través de nuestros semejantes. La idea es ser amor, caridad y misericordia en acción, y en coherencia con lo que decimos es nuestra fe. El fin último de la penitencia por el ayuno es la conversión permanente, es decir el volcar nuestro corazón de toda nuestra forma anterior de vida y volvernos total y plenamente una nueva forma de llevarla, dirigiendo nuestros pasos a las cosas del Cielo, con total responsabilidad, individual y colectiva, de nuestro rol: ser los brazos y las manos ejecutores de la obra de Dios. Estas tres cosas son la esencia del Mensaje de la Santísima Virgen para con nosotros.

Amor Eterno (Mi Virgen Bella) cantado por Marianella Oráa