Amor Eterno (Mi Virgen Bella) cantado por Marianella Oráa

Venezuela, Tierra de la Santísima Virgen María

viernes, enero 22, 2010

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Patrona de Haití, ruega por ellos y por nosotros

El icono original está en el altar mayor de la Iglesia de San Alfonso, muy cerca de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma. El icono de la Virgen, pintado sobre madera, de 21 por 17 pulgadas, muestra a la Madre con el Niño Jesús. El Niño observa a dos ángeles que le muestran los instrumentos de su futura pasión. Se agarra fuerte con las dos manos de su Madre Santísima quien lo sostiene en sus brazos. El cuadro nos recuerda la maternidad divina de la Virgen y su cuidado por Jesús desde su concepción hasta su muerte. Hoy la Virgen cuida de todos sus hijos que a ella acuden con plena confianza-
En este título, la Santísima Madre es Celestial Patrona de Haití. Es la imagen de la Madre de Dios más antigua de todo el continente americano, como verán en la historia que sigue a continuación. Hay registros que ya se la veneraba desde 1505 en las costas de las islas y la cuenca del Mar Caribe. Acudamos a Ella pidiendo que interceda por su pueblo, tan herido y maltrecho, producto del terremoto del pasado 12 de enero del presente año.

Historia

En el siglo XV un comerciante acaudalado de la isla de Creta (en el Mar Mediterráneo) tenía la bella pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Era un hombre muy piadoso y devoto de la Virgen María. Cómo habrá llegado a sus manos dicha pintura, no se sabe. ¿Se le habría confiado por razones de seguridad, para protegerla de los sarracenos? Lo cierto es que el mercader estaba resuelto a impedir que el cuadro de la Virgen se destruyera como tantos otros que ya habían corrido con esa suerte.

Por protección, el mercader decidió llevar la pintura a Italia. Empacó sus pertenencias, arregló su negocio y abordó un navío dirigiéndose a Roma. En ruta se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al puerto de Roma.

Cae la pintura en manos de una familia

Tenía el mercader un amigo muy querido en la ciudad de Roma así que decidió pasar un rato con él antes de seguir adelante. Con gran alegría le mostró el cuadro y le dijo que algún día el mundo entero le rendiría homenaje a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Pasado un tiempo, el mercader se enfermó de gravedad. Al sentir que sus días estaban contados, llamó a su amigo a su lecho y le rogó que le prometiera que, después de su muerte, colocaría la pintura de la Virgen en una iglesia digna o ilustre para que fuera venerada públicamente. El amigo accedió a la promesa pero no la llegó a cumplir por complacer a su esposa que se había encariñado con la imagen.

Pero la Divina Providencia no había llevado la pintura a Roma para que fuese propiedad de una familia sino para que fuera venerada por todo el mundo, tal y como había profetizado el mercader. Nuestra Señora se le apareció al hombre en tres ocasiones, diciéndole que debía poner la pintura en una iglesia, de lo contrario, algo terrible sucedería. El hombre discutió con su esposa para cumplir con la Virgen, pero ella se le burló, diciéndole que era un visionario. El hombre temió disgustar a su esposa, por lo que las cosas quedaron igual. Nuestra Señora, por fin, se le volvió a aparecer y le dijo que, para que su pintura saliera de esa casa, él tendría que irse primero. De repente el hombre se puso gravemente enfermo y en pocos días murió. La esposa estaba muy apegada a la pintura y trató de convencerse a sí misma de que estaría más protegida en su propia casa. Así, día a día, fue aplazando el deshacerse de la imagen. Un día, su hijita de seis años vino hacia ella apresurada con la noticia de que una hermosa y resplandeciente Señora se le había aparecido mientras estaba mirando la pintura. La Señora le había dicho que le dijera a su madre y a su abuelo que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro deseaba ser puesta en una iglesia; y, que si no, todos los de la casa morirían.

La mamá de la niñita estaba espantada y prometió obedecer a la Señora. Una amiga, que vivía cerca, oyó lo de la aparición. Fue entonces a ver a la señora y ridiculizó todo lo ocurrido. Trató de persuadir a su amiga de que se quedara con el cuadro, diciéndole que si fuera ella, no haría caso de sueños y visiones. Apenas había terminado de hablar, cuando comenzó a sentir unos dolores tan terribles, que creyó que se iba a morir. Llena de dolor, comenzó a invocar a Nuestra Señora para que la perdonara y la ayudara. La Virgen escuchó su oración. La vecina tocó la pintura, con corazón contrito, y fue sanada instantáneamente. Entonces procedió a suplicarle a la viuda para que obedeciera a Nuestra Señora de una vez por todas.

Accede la viuda a entregar la pintura

Se encontraba la viuda preguntándose en qué iglesia debería poner la pintura, cuando el cielo mismo le respondió. Volvió a aparecérsele la Virgen a la niña y le dijo que le dijera a su madre que quería que la pintura fuera colocada en la iglesia que queda entre la basílica de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. Esa iglesia era la de S. Mateo, el Apóstol.

La señora se apresuró a entrevistarse con el superior de los Agustinos quienes eran los encargados de la iglesia. Ella le informó acerca de todas las circunstancias relacionadas con el cuadro. La pintura fue llevada a la iglesia en procesión solemne el 27 de marzo de 1499. En el camino de la residencia de la viuda hacia la iglesia, un hombre tocó la pintura y le fue devuelto el uso de un brazo que tenía paralizado. Colgaron la pintura sobre el altar mayor de la iglesia, en donde permaneció casi trescientos años. Amado y venerado por todos los de Roma como una pintura verdaderamente milagrosa, sirvió como medio de incontables milagros, curaciones y gracias.

En 1798, Napoleón y su ejército francés tomaron la ciudad de Roma. Sus atropellos fueron incontables y su soberbia, satánica. Exilió al Papa Pío VII y, con el pretexto de fortalecer las defensas de Roma, destruyó treinta iglesias, entre ellas la de San Mateo, la cual quedó completamente arrasada. Junto con la iglesia, se perdieron muchas reliquias y estatuas venerables. Uno de los Padres Agustinos, justo a tiempo, había logrado llevarse secretamente el cuadro.

Cuando el Papa, que había sido prisionero de Napoleón, regresó a Roma, le dio a los agustinos el monasterio de S. Eusebio y después la casa y la iglesia de Sta. María en Posterula. Una pintura famosa de Nuestra Señora de la Gracia estaba ya colocada en dicha iglesia por lo que la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue puesta en la capilla privada de los Padres Agustinos, en Posterula. Allí permaneció sesenta y cuatro años, casi olvidada.

Hallazgo de un sacerdote Redentorista

Mientras tanto, a instancias del Papa, el Superior General de los Redentoristas, estableció su sede principal en Roma donde construyeron un monasterio y la iglesia de San Alfonso. Uno de los Padres, el historiador de la casa, realizó un estudio acerca del sector de Roma en que vivían. En sus investigaciones, se encontró con múltiples referencias a la vieja Iglesia de San Mateo y a la pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

Un día decidió contarle a sus hermanos sacerdotes sobre sus investigaciones: La iglesia actual de San Alfonso estaba construida sobre las ruinas de la de San Mateo en la que, durante siglos, había sido venerada, públicamente, una pintura milagrosa de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Entre los que escuchaban, se encontraba el Padre Michael Marchi, el cual se acordaba de haber servido muchas veces en la Misa de la capilla de los Agustinos de Posterula cuando era niño. Ahí en la capilla, había visto la pintura milagrosa. Un viejo hermano lego que había vivido en San Mateo, y a quien había visitado a menudo, le había contado muchas veces relatos acerca de los milagros de Nuestra Señora y solía añadir: "Ten presente, Michael, que Nuestra Señora de San Mateo es la de la capilla privada. No lo olvides". El Padre Michael les relató todo lo que había oído de aquel hermano lego.

Por medio de este incidente los Redentoristas supieron de la existencia de la pintura, no obstante, ignoraban su historia y el deseo expreso de la Virgen de ser honrada públicamente en la iglesia.

Ese mismo año, a través del sermón inspirado de un jesuita acerca de la antigua pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocieron los Redentoristas la historia de la pintura y del deseo de la Virgen de que esta imagen suya fuera venerada entre la Iglesia de Sta. María la Mayor y la de S. Juan de Letrán. El santo Jesuita había lamentado el hecho de que el cuadro, que había sido tan famoso por milagros y curaciones, hubiera desaparecido sin revelar ninguna señal sobrenatural durante los últimos sesenta años. A él le pareció que se debía a que ya no estaba expuesto públicamente para ser venerado por los fieles. Les imploró a sus oyentes que, si alguno sabía dónde se hallaba la pintura, le informaran dueño lo que deseaba la Virgen.

Los Padres Redentoristas soñaban con ver que el milagroso cuadro fuera nuevamente expuesto a la veneración pública y que, de ser posible, sucediera en su propia Iglesia de San Alfonso. Así que instaron a su Superior General para que tratara de conseguir el famoso cuadro para su Iglesia. Después de un tiempo de reflexión, decidió solicitarle la pintura al Santo Padre, el Papa Pío IX. Le narró la historia de la milagrosa imagen y sometió su petición.

El Santo Padre escuchó con atención. Él amaba dulcemente a la Santísima Virgen y le alegraba que fuera honrada. Sacó su pluma y escribió su deseo de que el cuadro milagroso de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera devuelto a la Iglesia entre Sta. María la Mayor y S. Juan de Letrán. También encargó a los Redentoristas de que hicieran que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fuera conocida en todas partes.

Aparece y se venera, por fin, el cuadro de Nuestra Señora

Ninguno de los Agustinos de ese tiempo había conocido la Iglesia de San Mateo. Una vez que supieron la historia y el deseo del Santo Padre, gustosos complacieron a Nuestra Señora. Habían sido sus custodios y ahora se la devolverían al mundo bajo la tutela de otros custodios. Todo había sido planeado por la Divina Providencia en una forma verdaderamente extraordinaria.

A petición del Santo Padre, los Redentoristas obsequiaron a los Agustinos una linda pintura que serviría para reemplazar a la milagrosa.

La imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro fue llevado en procesión solemne a lo largo de las vistosas y alegres calles de Roma antes de ser colocado sobre el altar, construido especialmente para su veneración en la Iglesia de San Alfonso. La dicha del pueblo romano era evidente. El entusiasmo de las veinte mil personas que se agolparon en las calles llenas de flores para la procesión dio testimonio de la profunda devoción hacia la Madre de Dios

A toda hora del día, se podía ver un número de personas de toda clase delante de la pintura, implorándole a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro que escuchara sus oraciones y que les alcanzara misericordia. Se reportaron diariamente muchos milagros y gracias.

Hoy en día, la devoción a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se ha difundido por todo el mundo. Se han construido iglesias y santuarios en su honor, y se han establecido archicofradías. Su retrato es conocido y amado en todas partes.

Signos de la imagen de Nuestra Madre del Perpetuo Socorro
(conocida en el Oriente bizantino como el icono de la Madre de Dios de la Pasión)

Aunque su origen es incierto, se estima que el retrato fue pintado durante el decimotercero o decimocuarto siglo. El icono parece ser copia de una famosa pintura de Nuestra Señora que fuera, según la tradición, pintada por el mismo San Lucas. La original se veneraba en Constantinopla por siglos como una pintura milagrosa pero fue destruida en 1453 por los Turcos cuando capturaron la ciudad.

Fue pintado en un estilo plano característico de iconos y tiene una calidad primitiva. Todas las letras son griegas. Las iniciales al lado de la corona de la Madre la identifican como "la Madre de Dios". Las iniciales al lado del Niño ICXC significan "Jesucristo". Las letras griegas en la aureola del Niño: owu significan "El que es", mientras las tres estrellas sobre la cabeza y los hombros de María Santísima indican su virginidad antes del parto, en el parto y después del parto.

Las letras más pequeñas identifican al ángel a la izquierda como "San Miguel Arcángel"; el arcángel sostiene la lanza y la caña con la esponja empapada de vinagre, instrumentos de la pasión de Cristo. El ángel a la derecha es identificado como "San Gabriel Arcángel", sostiene la cruz y los clavos. Nótese que los ángeles no tocan los instrumentos de la pasión con las manos, sino con el paño que los cubre.

Cuando este retrato fue pintado, no era común pintar aureolas. Por esta razón el artista redondeó la cabeza y el velo de la Madre para indicar su santidad. Los halos y las coronas doradas fueron añadidas mucho después. El fondo dorado, símbolo de la luz eterna, da realce a los colores más bien vivos de las vestiduras. Para la Virgen el maforion (velo-manto) es de color púrpura, signo de la divinidad a la que ella se ha unido excepcionalmente, mientras que el traje es azul, indicación de su humanidad. En este retrato la Madona está fuera de proporción con el tamaño de su Hijo porque es María a quien el artista quiso enfatizar.

Los encantos del retrato son muchos, desde la ingenuidad del artista, quien quiso asegurarse que la identidad de cada uno de los sujetos se conociera, hasta la sandalia que cuelga del pie del Niño. El Niño Divino, siempre con esa expresión de madurez que conviene a un Dios eterno en su pequeño rostro, está vestido como solían hacerlo en la antigüedad los nobles y filósofos: túnica ceñida por un cinturón y manto echado al hombro. El pequeño Jesús tiene en el rostro una expresión de temor y con las dos manitas aprieta la derecha de su Madre, que mira ante sí con actitud recogida y pensativa, como si estuviera recordando en su corazón la dolorosa profecía que le hiciera Simeón, el misterioso plan de la Redención, cuyo siervo sufriente ya había presentado Isaías.

En su doble denominación, esta bella imagen de la Virgen nos recuerda el centralismo salvífico de la pasión de Cristo y de María y al mismo tiempo la socorredora bondad de la Madre de Dios y nuestra.


martes, noviembre 17, 2009

18 de Noviembre de 2009, fiesta de los 300 años de Nuestra Señora de la Chiquinquirá Patrona de los Zulianos


Hoy los zulianos están de fiesta, y con ellos toda Venezuela, pues un día como hoy, del año 1709, una humilde devota de la Virgen Morena, molendera de cacao, tuvo la Gracia Divina de encontrar una sucia tablita que flotaba en el Lago de Maracaibo. Al ver que la misma parecía tener unos trazos de unas figuras, pensó que era un pequeño retablito que antaño tenía imágen de algún santo celeste, y en lugar de destinar la tablita para el fuego o como tapa de algún cántaro, le dió honroso lugar en su oratorio privado. El cielo la recompensó, pues al día siguiente, al escuchar unos ruidos como de trueno que venían de su oratorio, al entrar vió que la tablita estaba iluminada, y que se aparecían la Santísima Virgen con el Niño Jesús en brazos, acompañada de San Antonio de Padua y del Apóstol San Andrés. Al grito de: "¡Milagro! ¡Milagro!", todos en la vecindad salieron corriendo a ver el prodigio. Y comenzaron los milagros. Curaciones, conversiones, reconciliaciones y reencuentros, hicieron que a los dos años del suceso se trasladara la imagen para la Catedral de Maracaibo, pero la tablita adquirió un peso tan extraordinario que a la sugerencia de llevarla a la iglesia de San Juan de Dios, la tablita volvió a su peso normal, y desde ese entonces, con sucesivos arreglos, construcciones y renovaciones, en el mismo lugar, la Virgen de Chiquinquirá, la Chinita, ha estado velando, cuidando, protegiendo, y recibiendo toda la devoción de un pueblo noble y digno de imitar en sus virtudes como los habitantes del Zulia.

Ya la devoción era conocida en la región desde comienzos de los años 1600, pues en ese tiempo el Zulia pertenecía al Virreinato de la Nueva Granada. Un suceso similar, la renovación de un cuadro de la Virgen tal cual como aparece en la foto de arriba, antaño borrado, se dió en Julio de 1560 cerca de Bogotá. El que aparezcan San Antonio de Padua y San Andrés es porque quienes mandaron a pintar el cuadro originalmente eran corregidores de una encomienda indígena y el desconocido pintor agregó los santos patronos de sus comanditarios. La Virgen María está representada como "la Mujer vestida del Sol, con la Luna bajo sus pies", con el Niño Jesús en sus brazos, mirándose dulcemente, ambos coronados, la Santa Madre con un cetro y un Rosario, señalando que dicha devoción, contemplativa, vocal y meditativa, es de su total agrado, tanto para Ella como para Su Divino Hijo.

La imagen milagrosa de la Madre y el Niño está coronada con una joya que tiene un valor patrimonial de 1 millón de bolívares fuertes, sin incluir el valor del cetro, el expositor y los ángeles que la custodian en su esplendoroso camarín en la Basílica. Lo hermoso de ello es que todas las alajas para obtener la materia para honrar la excelsa imagen de la Virgen con la corona provino de los donativos de todo el devoto pueblo zuliano, y que para la ceremonia de coronación, el 18 de Noviembre de 1942, los obispos de Puerto Rico, República Dominicana, Curazao, Trinidad y Tobago, el Nuncio Apostólico y el Presidente de Venezuela de aquél entonces estuvieron presentes, así como casi 200 mil invitados más.

Aquí les dejamos, como regalo, la imagen de la Virgen de Chiquinquirá en su trono, que en idioma indígena quiere decir "aguas sagradas curativas".

sábado, noviembre 14, 2009

Oración de la Sangre de Cristo


Señor Jesús, en Tu Nombre y con el Poder de Tu Sangre Preciosa, sellamos toda persona, hechos o acontecimientos a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño:

v Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, de la naturaleza, en los abismos del infierno, y en el mundo en el cual nos movemos hoy.

v Con el Poder de la Sangre de Jesús, rompemos toda interferencia y acción del maligno. Te pedimos, Jesús, que envíes a nuestros hogares y lugares de trabajo a la Santísima Virgen María acompañada de San Miguel, San Gabriel y San Rafael Arcángeles y a toda la Corte de Santos Ángeles y Arcángeles.

v Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestra casa, todos los que la habitan (nombrar a cada uno de ellos), las personas que el Señor enviará a ella, así como a los alimentos y los bienes que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.

v Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes y pisos, el aire que respiramos y en fe colocamos un Círculo de Su Sangre Preciosa alrededor de nuestra familia.

v Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos los lugares en donde vamos a estar este día, y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar (nombrarlos a cada una de ellas).

v Con el Poder de la Sangre de Jesús sellamos nuestro trabajo material y espiritual, los negocios de toda nuestra familia y los vehículos, las carreteras y los aires, las vías y las aguas, y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.

v Con Tu Sangre Preciosa sellamos los actos, las mentes y los corazones de nuestra Patria Venezuela, a fin de que Tu Paz y Tu divino Corazón al fin reinen en ella.

Te agradecemos, Señor, por Tu Sangre Preciosa y por Tu Divina Vida, ya que gracias a ellas hemos sido salvados y somos preservados de todo lo malo.

Amén

viernes, septiembre 04, 2009

Oración, oración, oración... Mensaje de la Santa Madre desde 1947


Desde el año 1947, la Santísima Virgen María nos ha legado como mensaje el orar, y orar sin cesar, así como el rezo diario del Santo Rosario, tanto por nuestras necesidades e intenciones como por las intenciones y necesidades de otros, intercediendo por ellos, y pidiéndole a Ella su bendición e intercesión maternales.

Ese año de 1947 marca el inicio de la verdadera "Guerra Fría" entre los bloques occidental, liderizado por los países vencedores de la II Guerra Mundial, y el comunista, aún marcado en estos momentos por un relanzamiento de dicha doctrina atea y materialista, llenando el vacío dejado por el excesivo materialismo y consumismo del bloque occidental, liderizado, tanto en ese entonces como hoy, por Rusia. Dicho enfrentamiento buscaba, y aún lo hace, poner coto y freno al expansionismo de todo lo que representa progreso individual: capitales, crecimiento, productividad, bienes de consumo, etc., sustituyéndolo por una dependencia cada vez más acusada del paternalismo del gobierno y del estado. Dependencia marcada por una educación totalmente ideologizada y la negación del crecimiento religioso y espiritual de cada individuo, incluso negando el rol fundamental que juega la familia, sustituyéndolo por el padre Estado y la madre Patria.

Es en este contexto que debemos entender las manifestaciones marianas que suceden desde ese año hasta el sol de hoy.

En esta ocasión, les reseñamos una aparición de la Santísima Virgen que hasta ahora estaba en espera de un veredicto diocesano, el cual se realizó en el año 2001. Con esto, se aprueba el culto público a Nuestra Señora de la Oración y la difusión pública de dicha advocación. Esta manifestación mariana ocurrió en Francia, específicamente en el pueblo de L'Île-Bouchard, en el departamento de Turena, en la propia iglesia parroquial del mismo, consagradaa San Gilles. Testigos de la misma fueron 4 niñas, una de las cuales, merced a un milagro ocurrido en el transcurso de las mismas, sirvió como testimonio vivo de dicha aparición. En realidad fueron 9 apariciones que ocurrieron desde el día 8 hasta el 14 de diciembre de 1947. La Santísima Virgen María "estaba en una gruta toda de oro, sobre una losa de piedra blanca decorada por una guirnalda de 5 rosas rosadas luminosas, debajo de las cuales se leía ¡Oh, María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!. A su lado, con una rodilla en tierra, sosteniendo un lirio blanquísimo con la mano derecha y la otra mano en su pecho, un ángel de largos cabellos muy hermoso (que se identificó a sí mismo como San Gabriel Arcángel), con túnica blanca y las alas semi plegadas, mirando dulcemente a la Santa Virgen. Ella estaba vestida toda de blanco: túnica, manto y velo, con una cinta o fajín azul celeste, bordados todos en sus bordes con hilos de oro. Sus cabellos largos y dorados estaban como en dos mechones a ambos lados de su hermosísimo rostro. Un rosario blanco y reluciente de cuentas blancas y cadenilla de oro, rematado por un crucifijo blanco con un Cristo dorado, estaba colgando de su brazo derecho. Sus pies estaban descalzos". En el último día de la aparición, en el pecho de la Aparecida se leería MAGNIFICAT en letras de oro.

En el curso de las apariciones, la Inmaculada pedía a todos los niños que rezaran el Rosario porque el país se encontraba ante un fuerte peligro, y que se rezara entre cada misterio la jaculatoria que se leía a sus pies, que es la misma de la Medalla Milagrosa, 3 veces, y se culminara el rezo del Santo Rosario con el Magníficat que Ella entonó ante su prima Isabel.

¿No les parecen estas circunstancias y este mensaje harto conocidos? ¿Qué estamos esperando para llevarlo a cabo?



lunes, julio 13, 2009

"Mirad, estoy aquí con un mensaje de AMOR..."


"Vengo a vosotros con mis manos repletas de Gracias que Dios desea daros a manos llenas... Mirad, mis ruegos de Madre, mis lágrimas, mis palabras, todos mis regalos y señales que Dios permite daros, son para llamar a vuestros endurecidos corazones a que volváis la vista y todos vuestros sentidos a Dios... A que os entreguéis por completo, con todo vuestro ser, a Mi Hijo Jesús, quien os ama y se os da por completo en la Eucaristía..."

Hoy, 13 de julio, es la Fiesta de la Santísima Virgen María, la Rosa Mística de la cual brotó Jesucristo como Sagrado Perfume. Los invitamos a recordar y rezar, con la mayor frecuencia posible, el Santo Rosario y el Rosario de las Lágrimas y Sangre.

Oración Inicial del Rosario de Lágrimas y Sangre:
Jesús crucificado, postrados a Tus Pies, te ofrecemos las lágrimas y sangre de Aquella que te acompañó con tierno amor y compasión en Tu Viacrucis. Concédenos la gracia, oh, Buen Maestro, de tomar a pecho las enseñanzas contenidas en las lágrimas y sangre de Tu Santísima Madre, para cumplir Tu Voluntad de tal manera que un día seamos dignos de alabarte y glorificarte por toda la Eternidad.
Se rezan 7 septenas de la siguiente manera: En cada una de las septenas se recita, en lugar del Padre Nuestro: Oh, Jesús mío, mira las lágrimas de aquella que te tenía el amor más grande en la tierra// y te ama con el amor más grande en el Cielo.
En lugar del Ave María, se dice 7 veces: Oh, Jesús, escucha nuestros ruegos// por las lágrimas y sangre de Tu Santísima Madre.
No hay Gloria. Al final se recita 3 veces la oración que se hacía en lugar del Padre Nuestro.
Oración de cierre del Rosario de las Lágrimas y Sangre:
Oh, María, Madre del Amor, de los Dolores y de la Misericordia, te suplicamos reúne tus ruegos con los nuestros para que Jesús, a quien nos dirigimos en el nombre de tus lágrimas y sangre maternas, escuche nuestra súplica, concediéndonos, con las gracias que te pedimos, la corona de la vida eterna. Amén.
Tus lágrimas y sangre, Oh, Madre Dolorosa, destruyan el reino del infierno. Por Tu Divina mansedumbre, Oh encadenado Jesús, guarda al mundo de los errores amenazantes. Amén. María, Rosa Mística, ruega a Jesús por nosotros (3 veces).

Se cierra este rosario con una Salve. Para difundir.

sábado, junio 13, 2009

Venezuela, República del Santísimo Sacramento


En 1892, Su Excelencia Monseñor Juan Bautista Castro, consagró a Venezuela al Santísimo y Divinísimo Sacramento del Altar, es decir, al Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesuscristo Verdaderamente presente en las especies del pan y el vino consagrados en el sacrificio de la Santa Misa. En estas fechas que se celebran las fiestas y manifestaciones del Corpus Christi en nuestro país, es bueno y pertinente que recordemos y repitamos con fervor esta consagración.

ACTO DE CONSAGRACIÓN DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA AL SANTÍSIMO Y DIVINÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR

Soberano Señor del Universo y Redentor del mundo, clementísimo Jesús, que por un prodigio inenarrable de tu caridad te has quedado entre nosotros en este Sacramento hasta el fin de los siglos; aquí venimos a tus pies a proclamarte solemnemente y a la faz del cielo y de la tierra, nuestro único Rey y Dominador Santísimo, a quien consagramos todos nuestros afectos y servicios, y en quien ponemos todas nuestras esperanzas. Tú eres nuestro Dios, y no tendremos otro alguno delante de Ti. En tus manos ponemos nuestra suerte, y con ella los destinos de nuestra Patria. Mucho te hemos ofendido, y como el hijo pródigo, hemos disipado en los desórdenes tu herencia. Perdónanos, que ya volvemos con espíritu contrito a tu casa y a tus brazos. Recíbenos, Salvador nuestro, y concédenos que venga a nosotros Tu Reino Eucarístico. Levanta bien alto Tu Trono en nuestra república, a fin de que en ella te veas glorificado por singular manera, y sea honra nuestra, de distinción inapreciable, el llamarnos VENEZUELA, LA REPÚBLICA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.
Te entregamos cuanto somos y cuanbto tenemos. Cubre nuestra ofrenda con tu mirada paternal, y hazla aceptable y valiosa en Tu Divina Presencia. Una vez más te pedimos que nos recibas, que no nos deseches, y que este acto de nuestro y de nuestra gratitud sea repetido cada vez con mayor fervor, de generación en generación, mientras Venezuela exista, para que jamás la apartes de Tu Sagrado Corazón. Que así sea para nuestra vida y por toda la eternidad, por los siglos de los siglos. Amén

sábado, abril 25, 2009

Mensaje de Jesús el 4 de abril de 2009, para difundir y multiplicar


Bendito y alabado es por siempre el Santísimo Sacramento del Altar.
Es por siempre bendito y alabado.

Bendito y alabado es por siempre el Santísimo Sacramento del Altar.
Es por siempre bendito y alabado.

Bendito y alabado es por siempre el Santísimo Sacramento del Altar.
Es por siempre bendito y alabado.

Amados míos.

Servidores míos.

Hijos de la Esperanza.

Hijos de la Paz.

Este es un mensaje al mundo.

¿Recordáis cuando anuncié el final de los tiempos? Estáis en el final de los tiempos. En el torbellino del mundo en transición, como hojas al viento. Las hojas al viento no hacen resistencia sino que se dejan llevar para luego ser posadas en determinado lugar. Así, pues, vosotros, Hijos de la Luz, dejaos llevar por el viento de la transición sin miedo, confiados, iluminados por el fuego que arde en vuestro corazón. Entonces cada uno será colocado donde corresponde, como las hojas al viento de las que hablé. Todo está escrito: el Bien y el mal.

¿Recordáis cuando os dije no resistáis al mal? Porque no os corresponde combatir, sino alumbrar el camino de los que están a oscuras. Practicad la Templanza, que es el equilibrio de la Fe, y permaneced con la confianza puesta en Mí. No olvidéis nunca que os amo con toda la fuerza de Mi Corazón Sagrado. Recordad aquella tormenta en el Mar de Galilea. Así mismo, aunque haya grandes tormentas, Yo estaré a vuestro lado para ordenar al viento y a las olas que se detengan.
Tiempos más difíciles vivirán. Fenómenos atmosféricos, repentina oscuridad. La faz de la tierra en remoción, casi como el período de las glaciaciones, aunque no igual. Regreso de enfermedades y brote de otras desconocidas. El retorno de guerras de guerrillas, y muchos más que ya sabéis. Ya lo habéis estado viviendo, pero parece que no fuera así, porque ocurre un día en un lugar, otro día en un sitio lejano, y otro día en un sitio cercano. Sin embargo, se aceleran los acontecimientos. Yo sólo espero la señal del Padre para retornar.

Mis Amados, mis escogidos para ayudar, a todos vosotros que me siguen, que leen este mensaje o lo escuchan, y aquellos que aunque no lo lean o escuchen vienen en pos de Mí, llevad el Mensaje de Paz, de Amor, de Perdón y de Reconciliación a través de todos los medios que podáis, con el pensamiento, la palabra, la obra. En cartas, en volantes, en escritos, por la radio, el cine, la televisión, la internet. Divulgadlo en forma sencilla, hermosa y creativa, que no esté encerrado a una sola tendencia espiritual, religiosa, o ambas, sino que se sienta universal, porque Mi Mensaje está más vigente que nunca y es universal. No hablo de proselitismo religioso, SINO DE EXTENDER UNA GRAN RED DE AMOR, la verdadera red de los pescadores de hombres y mujeres de la tierra que formarán un mundo mejor: el Reino que Yo anuncié, la Herencia de Dios.

Es por ello que os hago un dramático llamado a la reflexión, al cambio profundo de vuestros corazones. ¿De qué os sirve rezar y asistir a cultos si no lo hacéis con verdadera sinceridad? No caigáis como los fariseos que semejaban sepulcros blanqueados. SED AUTÉNTICOS CRISTIANOS, no porque sois de una iglesia o de otra, sino porque sois Mis ovejas y Yo soy Vuestro Pastor. Muchos de vosotros estáis viviendo situaciones adversas en vuestras naciones, ya sea por causas económicas, políticas o sociales, pero recordad siempre, estéis donde estéis, que el Pastor cuida de sus ovejas, las alimenta, aplaca su sed, las resguarda del frío o del excesivo calor, y las unge con el óleo de Su Amor.

No preguntéis qué ocurrirá en vuestras naciones ni cuál será el desenlace. Más bien orad los unos por los otros, permaneced en Mi Corazón, y Yo os abrigaré y sostendré, aunque por momentos parezca que los he olvidado. Pero sabed en todo momento que no es así.

Recordad cuando os dije: Venid a Mí todos los que estáis cargados y cansados, y Yo os haré vuestra carga ligera. El Amor de Mi Padre es como el Universo, sin principio ni fin. El Amor del Hijo es el Principio y el Fin primordial del Ser que es la Vida misma de toda la Creación. Vivid en el Bien, por el Bien y para el Bien.

Recordad que siempre toco vuestra puerta. Estad siempre preparados para abrirla.

La Paz sea con vosotros…

JESÚS



Rostro de Jesús pintado por el artista plástico y maestro Luis Alfredo Suárez

Cantos a la Santísima Virgen María y a Su Amadísimo Hijo Jesús